
La Navidad es una época donde experimentamos muchas emociones como alegría, sorpresa, esperanza, felicidad, tristeza o enfado. Es un tiempo donde echamos de menos a algunas personas que no están entre nosotros y también donde compartimos mesa y mantel con familiares y amigos.
Mayoritariamente, estas celebraciones suelen desarrollarse en armonía y son momentos placenteros. Sin embargo, en ocasiones, surgen antiguas rencillas que terminar por crear un ambiente hostil. Otras veces no hay rencillas, pero alguien realiza comentarios inoportunos y provocadores. Es cuando el escenario se vuelve algo tenso, con posibilidad de convertirse en un campo de batalla.
Ejemplos de conflictos navideños
Imagina la escena: estás sentado en la mesa, el pavo acaba de salir del horno y, de repente, un comentario sobre política enciende la mecha. Mientras la mayor parte de comensales comentan la buena pinta que tiene el pavo, alguien dobla la servilleta y la deposita con calma sobre el plato aún vacío para, a continuación, dejar claro que está indignada y que no va a permitir que…
Imagina la escena: estás dispuesto a devorar ese postre que tanto te gusta, la comida de navidad ha ido muy bien, pero tu cuñado hace un comentario sobre la próxima comunión de su hija, haciendo hincapié en el dineral que le costará. Sin embargo, todos sabéis que sus suegros (tus padres) han tenido que avalar el préstamo que ha solicitado para cubrir los gastos de la comunión.
La comunicación asertiva
La comunicación asertiva es una manera de expresarse de forma clara, directa y con respeto. No se trata de ganar una discusión, sino de expresar tus pensamientos y sentimientos, entendiendo también el punto de vista del otro.
En la psicología cognitivo conductual, la comunicación asertiva es vista como una habilidad crucial para las relaciones interpersonales saludables. Ayuda a reducir el estrés, mejora la autoestima y facilita la resolución de problemas. Es como tener una herramienta mágica para hablar con los demás de manera efectiva y amigable. ¡Y lo mejor es que se puede aprender y mejorar con la práctica!
¿Cómo aplicar la comunicación asertiva?
- Practica la escucha activa: antes de responder, escucha realmente lo que la otra persona está diciendo.
- Expresa tu opinión respetuosamente: usa frases como «Yo siento» o «Yo pienso» en lugar de «Tú estás equivocado». Esto reduce la defensividad del otro.
- Establece límites claros: si un tema es particularmente sensible o doloroso, está bien decir «Preferiría no hablar de eso ahora».
- Evita utilizar generalizaciones: frases como «siempre haces esto» o «nunca me escuchas» solo empeoran las cosas. Enfócate en el incidente específico.
- Busca soluciones ganar-ganar: en lugar de pelear por quién tiene la razón, busca soluciones que beneficien a ambas partes.
- Usa el humor (con cuidado): a veces, una broma ligera puede aliviar la tensión, pero asegúrate de que no sea a costa de otro.
- Utiliza la empatía: analiza e intenta ponerte en el lugar de otro para entender los motivos y emociones que puede sentir.
- Mantén la calma: si sientes que la conversación se calienta, toma un respiro. Una pausa puede mejorar la situación.
La Navidad es un tiempo para crear recuerdos felices y fortalecer lazos familiares. Utilizando la comunicación asertiva, podemos convertir incluso las situaciones más tensas en momentos de comprensión y cariño. Recuerda, la asertividad no es solo para ponerla en práctica durante la Navidad; es un regalo que podemos darnos a nosotros mismos y a los demás durante todo el año.
Listado de derechos asertivos (Caballo, V. 1993)
- Ser tratados con respeto y dignidad.
- Equivocarnos y ser responsables de nuestros errores.
- Tener nuestras propias opiniones y valores.
- Tener nuestras propias necesidades, y que sean tan importantes como las de los demás.
- Experimentar y expresar los propios sentimientos, así como a ser sus únicos jueces.
- Cambiar de opinión, idea o línea de acción.
- Protestar cuando se nos trata injustamente.
- Intentar cambiar lo que no nos satisface.
- Detenernos y pensar antes de actuar.
- Pedir lo que queremos.
- Hacer menos de lo que humanamente somos capaces de hacer.
- Ser independientes.
- Decidir qué hacer con nuestro propio cuerpo, tiempo y propiedad.
- Sentir y expresar el dolor.
- Ignorar los consejos.
- Rechazar peticiones sin sentirnos culpables o egoístas.
- Estar solos aun cuando deseen nuestra compañía.
- No justificarnos ante los demás.
- Decidir no responsabilizarnos de los problemas ajenos.
- No anticiparnos a las necesidades y deseos de los demás.
- Ser independientes de la buena voluntad de los demás.
- Elegir entre responder o no hacerlo.
- Hablar sobre un problema con la persona involucrada y aclararlo, en casos límite en que los derechos de cada uno no están del todo claros.
- Hacer cualquier cosa mientras no violemos los derechos de los demás.
- Escoger no comportarnos de forma asertiva o socialmente hábil.
Caballo, V. E. (1993). Manual de evaluación y entrenamiento de las habilidades sociales.
Lectura recomendada sobre la comunicación asertiva:

Título: El libro de las habilidades de comunicación: Cómo mejorar la comunicación personal
Autor: Hofstadt Roman, Carlos J. van-der


